Medio Ambiente: El reciclaje de vehículos



En Desguaces Valencia somos conscientes de la importancia que tiene el cuidado del medio ambiente en cada una de nuestras gestiones.

En nuestra empresa promovemos y facilitamos el reciclaje de vehículos que han alcanzado el final de su vida útil (también conocidos como vehículos fuera de uso V.F.U.) de modo que esta gestión sea lo más rápida y fácil posible para nuestros usuarios sin que tengan que gastar tiempo ni dinero.

Todos los Centros Autorizados de Tratamiento (C.A.T.) que forman parte de Desguaces Valencia cuentan con la respectiva certificación medioambiental y cumplen con la normativa vigente para este tipo de gestiones.

Pasos previos

Antes de que el vehículo entre en las instalaciones del CATv, comienza un proceso administrativo de comprobación. Durante el mismo se verifica la titularidad del vehículo, y el estado administrativo del mismo en el Registro de la DGT. Situaciones como una doble titularidad del coche, o un precinto administrativo son detectados en esta fase.

Una vez hay luz verde por parte de tráfico para proceder a descontaminación del vehículo, se realiza la retirada con grúa y se traslada el vehículo al desguace.

El reciclaje de vehículos

Reciclaje de vehículos

El primer paso al que se ve sometido un vehículo cuando ingresa a un desguace autorizado es la verificación de que no existe ningún inconveniente administrativo para gestionar la baja definitiva en la Dirección General de Tráfico (DGT).

En el mismo momento en que el vehículo entra en el CATv, pasa a considerarse residuo peligroso debido a los distintos materiales y fluidos que lo componen. Por esto debe ser sometido a un proceso de tratamiento medioambiental.

No obstante, lo primero que se hace es una comprobación general del mismo, verificando que el número de bastidor coincide con la documentación que se nos ha entregado, y evaluando los elementos peligrosos.

La extracción de líquidos es un delicado proceso que consiste en extraer todo el residuo peligroso del vehículo. Aceites hidráulicos, aceites del motor, del diferencial y la caja de cambios, combustible, anticongelante, baterías, filtros, líquido de frenos, etc. Para facilitar el reciclado, también hay que extraer vidrios, cauchos o catalizadores, que entorpecen el proceso, o lo hacen peligroso.

El vehículo pasa entonces a unos molinos de triturado, que fragmentan el vehículo en piezas de 20/40 cm. Estos residuos son separados mediante aspiración para retirar los materiales estériles. A partir de aquí el proceso se tecnifica, aislando más específicamente los materiales mediante distintos sistemas, como mesas densimétricas o corrientes de inducción.

De aquí termina por resultar el residuo férrico y el no férrico (aluminio y cobre que son enviados a plantas de fundición). El residuo férrico se reutiliza reciclándolo, o convirtiéndolo en energía como combustible alternativo en las plantas de fabricación de cemento que han sustituido su combustible fósil por esta otra opción más ecológica.

¿Qué podemos mejorar?

Desde la Asociación Española para el Tratamiento Medioambiental de los Vehículos Fuera de Uso indican que “En otros países de la UE, la utilización de residuos como combustibles alternativos en los hornos de clínker (principal componente del cemento Portland) es una práctica asentada, principalmente entre los países con mayor desarrollo de nuestro entorno como Francia, Alemania, Países Bajos, Suiza o Bélgica. En la actualidad, más del 18% de los combustibles utilizados en la industria cementera de la Unión Europea son alternativos y en algunos países como Holanda se han alcanzado cotas de sustitución de combustibles fósiles por alternativos superiores al 80%. Por contra, en España el grado de sustitución de combustibles fósiles por combustibles alternativos se mantiene por debajo del 7%.”

Aún nos queda, por tanto, camino por recorrer para alcanzar las cotas de aprovechamiento europeas.